«Selfie» de Keke Vilabelda en su estudio para «Darán que Hablar» – DARÁN QUE HABLAR

El ámbito urbano es aquel en el que mejor se maneja Keke Vilabelda, pero, de vez en cuando le gusta fusionarlo con lo virtual y digital, constatando así sus deformidades y el paso del tiempo. Este valenciano ya es de los que «Darán que hablar»

Nombre completo: Keke Vilabelda. Lugar y fecha de nacimiento: Valencia, 14 de octubre de 1986. Residencia actual: Ni yo mismo lo sé</strong>. Formación: Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia. Máster en Arte en Central St.Martins, University of Arts de Londres. Ocupación actual: Artista.

Qué le interesa. Desde hace tiempo vengo trabajando sobre cómo nos relacionamos con el espacio urbano, cómo miramos el mundo de hoy, con idas y venidas entre lo físico y lo digital. Con mi obra me interesa reflexionar en torno a la construcción del paisaje contemporáneo y la idea de estratificación. A través de la hibridación de materiales como el cemento o el metacrilato, con pintura y técnicas digitales, trato de interpretar la imagen heterogénea de estos escenarios, contraponiendo la artificialidad de las construcciones actuales con el natural paso del tiempo y las señales del desgaste.

Detalle de «Wave Painting» (2018) –

De dónde viene. Durante los últimos años he viajado mucho y he realizado proyectos específicos en China, Colombia, México, Perú y Polonia. Mi obra ha viajado también, y se ha podido ver en otros países como Italia, Francia, Alemania, Suiza o EEUU.

Destacaría mi última exposición individual, titulada «Materia transitoria» en la galería Karen Huber, de México. Para esta muestra, el trabajo a pie de calle ha sido fundamental. Más que nunca he querido dejarme llevar para que las obras surgiesen a partir de ciertos hallazgos estéticos aparentemente fortuitos. Empleando materiales y elementos urbanos encontrados, he trabajado sobre la pintura sin pintar, poniendo todo el peso en el accidente.

«Blue Fanding Window» (2018) –

Supo que se dedicaría al arte… Desde el mismo momento que me enteré que se podía vivir de ello. Luego te das cuenta de que eso que tanto te gusta y que haces por simple placer también es un trabajo. A partir de ahí la cosa se complica. Es difícil, pero creo que una parte muy importante de esta labor consiste precisamente en no considerarlo un trabajo, en hacerlo por placer.

«Brand New Ruins» en Rodriguez-Gallery (2015) –

¿Qué es lo más extraño que ha tenido que hacer en el arte para «sobrevivir»? Nada muy raro. Mientras me formaba en una academia de arte, con 16 años, fui aprendiz de carpintero; con 18, camarero de bodas, bautizos y comuniones. En segundo de carrera gané mi primer concurso y decidí dedicarme exclusivamente a mi obra. ¡Ah, ya! ¡Algo raro! Una vez fui ayudante de producción en una peli de Bollywood. Vinieron para grabar una «tomatina» y mi trabajo consistía en maquillar a los extras lanzándoles tomates. Un gran trabajo.

«Breathing Walls» (2018) –

Su yo «virtual». A diario consumo muy poco, pero luego un día me doy un atracón de «virtualidad». Últimamente lo que más utilizo es Instagram, aunque el mío lo tengo casi como un «book» de mi trabajo, para que la gente sepa qué estoy haciendo. Recientemente he saneado mi Facebook y me he planteado ser más participativo en debates que me interesan y donde creo que puedo aportar algo. Tengo también una web.

Dónde está cuando no hace arte. Ocasionalmente he impartido talleres de experimentación plástica, y es algo que me encantaría seguir haciendo, aunque mi obra me quita prácticamente todo mi tiempo y mis energías. Cuando hay ocasión, me gusta colaborar y compartir esta obsesión con otros artistas con los que conecto. Dejar los egos de lado y generar algo en equipo siempre resulta enriquecedor. Creo que es súper importante compartir no sólo el producto final de una obra, sino también los procesos que dan lugar a ella.

Frames del vídeo «Hueso y hormigón» –

Le gustará si conoce a… La verdad que no soy de idolatrar a nadie, pero mi referentes más fuertes creo que fueron Anslem Kiefer y Gerhard Richter. De alemanes va la cosa, pintura gestual y matérica, aunque actualmente adoro a otros artistas que no tienen nada que ver con esto. Otros colegas de mi generación y de mi facultad que destacaría son: Inma Femenía, Ferrán Gisbert, Alberto Beltrán, Nelo Vinuesa, Álex Marco, Guillermo Ros, Irene Grau, María Tinaut… Creo que en Valencia hay una hornada de artistas a tener muy en cuenta.

«Kickback. Materia Transitoria». Instalacion de 2018 –

Qué se trae ahora entre manos. Justamente ahora estoy cargando las pilas para lo que viene, después de unos meses de trabajo muy intenso en México. Me acaban de conceder la Beca Velázquez, así que estoy deseando llegar a Madrid y embarcarme en un nuevo proyecto ¡ya! También me estoy preparando para mi próxima exposición individual para noviembre, que será en un espacio industrial enorme en Melbourne, en Australia.

Block, Block, Block» (2014) –

Proyecto favorito hasta el momento. Me gusta revisar un proyecto que realicé en 2015, «Hueso y hormigón». Gracias a una beca de la Diputación de Valencia, me pasé un mes y medio viajando en una autocaravana por toda España, documentando las ruinas prematuras que la burbuja inmobiliaria ha dejado tras de sí. Se trataba de realizar obras a partir de los esqueletos de los edificios que no han llegado a construirse. La aventura estuvo llena de dificultades y, hasta la fecha, es uno de los trabajos más complejos que he realizado. También se trata de mi proyecto más conceptual, y me hizo plantearme otros modos de afrontar mi práctica artística.

«Hueso y hormigón» (2016) –

¿Por qué tenemos que confiar en él? La confianza es algo que se gana. Creo que yo me gano la confianza del que se adentra un poco en mi obra. El que año tras año ve cómo, desde la pintura, trato de abrir nuevos caminos; que trabajo duro y arriesgo. El que me conoce, enseguida se da cuenta de que hago esto por pura pasión… Siempre quiero ir un poco más allá. A fin de cuentas, no se trata sólo de mi trabajo, sino de mi forma de vida. No me refiero a la ambición, que también, sino a las ganas de explorar. 

Detalle de «Night Lights 2» (2018) –

¿Dónde se ve de aquí a un año? Con bastante certeza, estaré en Madrid, terminando mi estancia en Casa de Velázquez. Quiero aprovechar el año para crear obras contextuales, recorriendo la ciudad a fondo, y generando colaboraciones con otros artistas y agentes culturales.

¿A quién cedería el testigo de esta entrevista? Me gustaría saber qué cuenta Rubén Tortosa. Es uno de los profesores que más pasión me transmite, a mí y a muchos de sus alumnos. Como todo buen maestro, también es buen artista, siempre tiene algo interesante entre manos y lo mejor, lo comparte sin reservas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Check Also

El Hospital 12 de Octubre incorpora una nueva terapia para tratar a pacientes con depresión

Podrán someterse a una estimulación craneal con campos magnéticos si no mejoran con el tra…